
La noche de los Oscars de Hollywood es la gran concentración de Princesas con vestidos elegantes de fiesta, donde todas irradian ilusión y belleza. El color más abundante fue, sin duda, cualquier tipología de blanco. Y otras optaron por ir de color negro como Angelina Jolie, o de color azulado como la oscarizada Kate Winslet. No puedo evitar quedarme con el antiguo vestido de nuestra Penélope Cruz, se ve que en gustos vamos a la par, aunque yo no tenga cuerpo para lucir vestidos de princesas, me conformo con verlos puestos en maniquíes vivientes que sí le hacen un gran favor al vestido.
Penélope Cruz desde su primera aparición en la Quinta Marcha de Telecinco, ha cambiado su aspecto y su estilo espectacularmente, no sólo su manera de vestir, sino sus maneras, su comportamiento y su saber estar. Ha elegido un vestido vintage de Pierre Balmain de sesenta años de antigüedad de color blanco tirando a roto. Sólo faltó el príncipe azul.



