Pepito cocinero

A Pepito cocinero le encanta el puchero.

Levanta sus dos patitas moviendo su nariz.

A Pepito cocinero le encanta ver el jamonero.

Mueve su colita porque está muy contento.

A Pepito cocinero le encantan las patatas.

Pone carita de triste si no le das de comer.

A Pepito cocinero le gusta estar en la cocina.

Pone toda su atención con cada ingrediente.

A ladrar se pone Pepito cocinero si no ve su comidita.

Cuando la comida está hecha sólo quiere comer.


Los Guanches de La Candelaria

Guanches vigilantes a la Basilica de La Candelaria

Estos dias estoy visitando la isla de Tenerife, y una de mis paradas, no obligatorias, ha sido en el municipio de La Candelaria, yendo de camino al Sur. Este municipio tiene una gran importancia historica pues alli se unieron las culturas guanche y castellana, en torno a la imagen de la virgen de La Candelaria, "Cuna de la Fe Canaria".

Los origenes historicos de esta Villa se remontan al siglo XIV, donde segun cuenta la leyenda, fue encontrada la figura de la Virgen de La Candelaria, en epoca de Guanches y a la que, el rey de la zona, Mencey de Guimar, ordeno conservar esa extraña figura. Un guanche cristianizado llamado Anton Guanche, reconocio en la figura la imagen de la Virgen Maria.

Después de la conquista de la isla en 1496, la imagen fue trasladada a la Cueva de Achbinico situada detrás de la actual Basilica de Candelaria, en esta cueva recibió culto por parte de los guanches, quienes la llamaban "Chaxiraxi", (nombre de una deidad guanche). La devoción a la virgen convirtió a la Cueva de Achbinico o Cueva de San Blas, en el primer santuario cristiano de Canarias. La imagen de la virgen fue robada y llevada a Lanzarote, donde se dice que la talla de la virgen se giraba mirando en dirección a Tenerife, la imagen fue después devuelta a su cueva en Tenerife. Posteriormente la Virgen de Candelaria fue trasladada a la basílica, situada a unos pocos metros delante de la cueva.

Actualmente hay en la cueva una imagen en bronce de la Virgen de Candelaria, que es una copia fiel de la primitiva imagen adorada por los guanches y también hay en la cueva una imagen de San Blas (el santo que da el actual nombre a la cueva). La cueva de Achbinico tiene una gran importancia no solo religiosa, sino también histórica, pues en ella fueron bautizados los guanches, la pila original con la que fueron bautizados aún se conserva en el camarín de la basílica.


Los niños aprenden lo que viven


Si los niños conviven con la crítica, aprenden a condenar.

Si los niños conviven con la hostilidad, aprenden a pelear.

Si los niños conviven con el miedo, aprenden a ser cobardes.

Si los niños conviven con la compasión, aprenden a compadecerse de sí mismos.

Si los niños conviven con el ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños conviven con los celos, aprenden lo que es la envidia.

Si los niños conviven con la vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños conviven con la tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños conviven con el estímulo, aprenden a estar seguros de sí.

Si los niños conviven con el elogio, aprenden a apreciar.

Si los niños conviven con la aprobación, aprenden a gustarse a sí mismos.

Si los niños conviven con la aceptación, aprende a encontrar amor en el mundo.

Si los niños conviven con el reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.

Si los niños conviven con la sinceridad y el equilibrio, aprenden a tener fe en sí mismos y en

quienes les rodean.

Si los niños conviven con la serenidad, aprenden a tener paz mental.

¿Con qué están conviviendo tus hijos?


My life just Reloaded